Hace unos días que Benjamín empezó nuevamente a ponerse de mal humor, no quería platicar en ningún momento, la respuesta a cualquier pregunta era un tajante NO, empezaron nuevamente las ideas en la cabeza ¿le estará pasando algo en la escuela?¿no estará a gusto?¿le estarán haciendo algo? y mil preguntas más, claramente todas se inclinaban hacia cosas negativas por lo que ya hemos pasado en ocasiones anteriores en las otras escuelas.

Hace un par de días me quedé viendo las noticias y al ver una nota en específico no pude contener las lágrimas pensando y recordando muchos de los temores que tuve cuando Benjamín nació y supimos que tenía síndrome de Down. 

