Pruebas de Diagnóstico Prenatal

Creo que la mayoría de los que tenemos hijos con Síndrome de Down nos enteramos de ésto al nacer nuestros pequeños, unos pocos pueden enterarse durante el embarazo, la mayoría de los que se enteran deciden interrumpir ese embarazo y solo el 5% de ellos deciden continuar y no quitarle la vida a ese bebé solo por tener un cromosoma extra…

Yo me enteré el día en que Benjamín nació y al principio pensaba en que me hubiera gustado saber de su condición antes de que naciera para poder “prepararme” para recibirlo… ahora que pienso bien las cosas me doy cuenta que solo Dios sabe porque y como hace las cosas, conociéndome, si lo hubiera sabido antes definitivamente hubiera continuado el embarazo pero llena de miedos, sufriendo todo el embarazo, creo que fue mejor de la manera en que se dieron las cosas, mi niño tuvo una gestación feliz, cómoda y tratamos siempre de hablarle mucho y hacerle sentir cuanto lo amamos.

Nunca me hice ninguna prueba de diagnóstico prenatal porque nunca hubieron sospechas de nada, pero para quienes quieren hacersela aquí les dejo algo de información, no sin antes decirles que ante todo tengan en claro que es lo que buscan al hacérsela, tomen una decisión basados en el amor que le tienen a ese bebé, el hecho de que tenga o no síndrome de down no cambia el amor que sienten, quizá ahora sea todo oscuridad, pero al final del tunel siempre hay una luz, y ese bebe les cambiará la vida definitivamente, pero no como creen ahora…

Pruebas diagnósticas prenatales en el síndrome de Down
Canal Down21
Diciembre 2005

Tipos de pruebas diagnósticas
El diagnóstico prenatal para detectar embarazos de fetos con síndrome de Down se basa actualmente en dos tipos de pruebas diagnósticas:

a) Las pruebas de presunción o sospecha, de naturaleza no invasiva; es decir, no se actúa directamente sobre los órganos femeninos relacionados con el embarazo por lo que no ofrecen riesgo de aborto.
b) Las pruebas de confirmación, de naturaleza invasiva, mediante las cuales se obtienen células fetales con las que se realiza posteriormente el cariotipo. La técnica va asociada a un pequeño aumento en el riesgo de aborto.

1. Pruebas de presunción o sospecha

Las pruebas de presunción o sospecha consisten, a su vez, en dos tipos de pruebas:

a) El análisis bioquímico de un conjunto de sustancias (proteínas y hormonas) que se encuentran en la sangre de la madre. La concentración de estas sustancias varía si el feto tiene ciertos problemas cromosómicos (por ejemplo, la trisomía 21) o del desarrollo. La variación de esta concentración depende también del período del embarazo en el que se realiza el análisis (edad gestacional).

b) El análisis ecográfico o ultrasonográfico del feto, que detecta imágenes indicadoras de que puede tener síndrome de Down. Su valor se basa en la experiencia confirmada de que determinadas imágenes detectables por ecografía suelen ser indicadoras de anomalías cromosómicas o del desarrollo. En la actualidad es grande el recurso a esta técnica, si bien es preciso que el ecografista posea abundante experiencia. La presencia de estas imágenes va asociada a la edad gestacional de la madre, y en su valor pronóstico ha de tenerse en cuenta también la edad de la madre.

Ninguna de las pruebas de presunción tiene un valor diagnóstico definitivo. El cálculo de su valor probabilístico exige realizar operaciones estadísticas que contemplen tanto la edad gestacional como la edad cronológica de la madre. Su valor presuntivo significa que posee un tanto por ciento de aciertos, es decir, que el dato considerado como positivo (el feto tiene síndrome de Down) es confirmado por la existencia real de una trisomía del cromosoma 21 analizada mediante cariotipo. Pero, a su vez, poseen un tanto por ciento de falsos positivos, es decir, el dato considerado como positivo (el feto parece tener síndrome de Down) no es después confirmado por el diagnóstico del cariotipo.

Lógicamente, una prueba presuntiva será tanto más fiable y valiosa cuanto mejor haya demostrado que su probabilidad de que el feto tenga síndrome de Down ha sido después confirmada, y cuanto menos falsos positivos ofrezca. Pero aun así, la confirmación definitiva exige siempre la realización del análisis del cariotipo. ¿Por qué, entonces, se realizan pruebas presuntivas? Porque son más sencillas de realizar, son inocuas, ofrecen datos inmediatos, y permiten reservar la realización de las pruebas invasivas, más arriesgadas, sólo para los casos que son realmente sospechosos.

El tipo de técnicas que se realizan en las pruebas presuntivas varía según la edad gestacional del embarazo. En la actualidad son de dos tipos:

a) Pruebas realizables durante el primer trimestre de embarazo:

• Medición de la translucencia nucal del feto mediante ecografía. Es importante la edad gestacional. La edad que ofrece datos más garantizables se encuentra entre la 11ª y la 13ª semana de embarazo.

• Análisis bioquímico de los siguientes productos –son llamados marcadores– en la sangre de la madre:

o Proteína A del plasma sanguíneo asociada al embarazo (PAPP-A)
o La subunidad beta libre de la gonadotropina coriónica humana (fßhCG)

b) Pruebas realizables durante el segundo trimestre de embarazo

• Análisis bioquímico de los siguientes marcadores en la sangre de la madre:

o Alfa-fetoproteína
o Gonadotropina coriónica humana total
o Estriol no conjugado
o Inhibina A

El análisis de los tres primeros productos se llama “prueba triple”; el análisis de los cuatro se llama “prueba cuádruple”.

• Estudio ecográfico de diversos signos que ya no es la translucencia nucal. Por ejemplo: hueso de la nariz, malformaciones de órganos (corazón, tubo digestivo), calcificaciones hepáticas, tamaño de huesos largos, etc.

En el momento actual, existe un esfuerzo decidido por asegurar la fiabilidad de las pruebas presuntivas del primer trimestre, con el fin de anticipar cuanto antes la posibilidad de que el feto tenga síndrome de Down. Como ya se ha indicado, la positividad de estas pruebas es la que conducirá a la realización de las pruebas diagnósticas definitivas, que en el primer trimestre requiere la biopsia de las vellosidades coriónicas y en el segundo la amniocentesis.

El resultado de este “rastreo” es un coeficiente de riesgo, una posibilidad sobre X de que el feto tenga síndrome de Down. Se considera que un riesgo es alto cuando éste es superior a 1/250 en el primer trimestre y superior a 1/270 en el segundo. Es decir, una posibilidad entre cien (1/100) sería un riesgo alto, mientras que una entre quinientas (1/500) sería un riesgo bajo. Como ya hemos dicho, las pruebas son presuntivas, no diagnósticas. El índice de falsos positivos suele ser del 5%; la tasa de detección varía según el tipo de pruebas del primer y segundo trimestre que se combinen. Recientemente se dan valores que oscilan entre el 70 y el 90% (ver resumen del mes, diciembre 2005).

2. Pruebas invasivas

Su objetivo es obtener células fetales en las que se puede detectar la presencia de la trisomía del cromosoma 21, sea total o parcial (translocación).

Los principales criterios que hacen pertinente el diagnóstico prenatal invasivo son:

a) la madre tiene una edad superior a los 35 años
b) las pruebas presuntivas arrojan un valor positivo (superior al 1/250 o 1/270)
c) hay antecedentes directos de patología genética
d) existe una anomalía ecográfica de riesgo

La obtención de las células se realiza mediante las siguientes técnicas:

a) Amniocentesis

Mediante la amniocentesis, cuya utilización se generalizó en la década de los setenta, los profesionales consiguen diagnosticar la mayoría de los fetos que presentan alteraciones cromosómicas, incluido el síndrome de Down. Se realiza esta técnica generalmente en las semanas 14 a 17 del embarazo, aunque también se puede ejecutar antes o después de esta fecha. Antes de realizarla, se identifican y localizan la placenta y la cavidad amniótica mediante ecografía, y se administra un anestésico local. Después, y bajo control directo ecográfico, se inserta una aguja en el vientre a través de la pared abdominal (fig.1) y se aspira el líquido amniótico que drena por la aguja. Posteriormente se centrifuga este líquido y las células fetales que se obtienen se dejan crecer en cultivo para hacer después el análisis cromosómico. La amniocentesis comporta algunos riesgos inherentes a la técnica, como son el aborto, una lesión al feto o infección en la madre. No obstante, se trata de un procedimiento que en general es relativamente inocuo.

Una vez obtenidas las células, se analiza en ellas si existe un tercer cromosoma 21. Para ello se pueden seguir tres métodos:

• El cariotipo: exige mantener las células aisladas en cultivo y analizar y contar el número de cromosomas que contienen. Tarda 2-3 semanas en obtenerse el resultado.

• Hibridación in situ por fluorescencia (FISH): permite la identificación rápida de anomalías cromosómicas en las células. Mediante esta técnica, se marca el ADN con moléculas fluorescentes que se fijan a una región específica situada en el cromosoma que se desea estudiar, y, después de teñirla se visualiza mediante microscopio de fluorescencia. Con sondas específicas de cromosoma un especialista puede determinar rápidamente la presencia de un cromosoma 21 extra; observará tres señales fluorescentes en lugar de las dos normales (una por cada cromosoma 21), lo que indica que el feto tiene síndrome de Down (fig.2).

• QF-PCR: Las muestras de células se obtienen de modo similar a las descritas (amniocentesis, vellosidades coriónicas), pero la QF-PCR muestra las siguientes ventajas:

– no requiere cultivo de células
– realiza el diagnóstico de las aneuploidías y otras importantes anomalías cromosómicas en 24-48 horas
– tiene alta sensibilidad
– muestra alta especificidad
– al haberse automatizado, permite analizar gran número de muestras de forma simultánea, reduciendo el costo.

La técnica PCR consigue multiplicar con rapidez porciones del ADN de los cromosomas (por ejemplo, el 21), cuando estas porciones han sido previamente elegidas y, por así decir, fijadas o sujetadas por unos elementos que se llaman prímeros. Esta multiplicación en cadena se consigue mediante la acción de una enzima que se llama polimerasa cuya función es la de promover la proliferación del ADN (de ahí el nombre: reacción de polimerasa en cadena). La cantidad final de esa porción de ADN previamente elegida, merced al proceso de multiplicación, será proporcional a la cantidad inicial de ADN que exista. Es decir, si las células fetales tienen 3 cromosomas 21 en lugar de 2 (trisomía 21), la cantidad final de ADN propio del cromosoma 21 será mayor que si sólo hubiese habido 2 cromosomas 21. La cuantificación del ADN se consigue mediante la técnica de la fluorescencia (quantitative fluorescence). De ahí que en conjunto la técnica se llame QF-PCR.

b) Biopsia de las vellosidades coriónicas

La prueba consiste en la obtención de una pieza de tejido placentario por vía vaginal o a través del abdomen, generalmente entre la 8ª y la 11ª semana de gestación (fig. 3). Después se usan las células obtenidas del tejido placentario para su análisis cromosómico. Las ventajas que reporta este procedimiento sobre la amniocentesis son dos: puede realizarse mucho antes en el embarazo, y se realiza el estudio cromosómico de forma inmediata, obteniéndose los resultados más rápidamente. Hasta ahora, los estudios han demostrado que el riesgo es ligero pero no significativamente mayor que el de la amniocentesis.

c) Cordocentesis

Es un método excepcional que consiste en la punción del cordón umbilical a través de la pared del vientre de la madre para obtener sangre fetal directa. Su riesgo de pérdida fetal es mayor que los anteriores métodos (3%).
Edad                  Riesgo
14 años      1 en 910 nacimientos
15 años      1 en 1097 nacimientos
16 años      1 en 1359 nacimientos
17 años      1 en 1367 nacimientos
18 años      1 en 1458 nacimientos
19 años      1 en 1744 nacimientos
20 años      1 en 1444 nacimientos
21 años      1 en 1369 nacimientos
22 años      1 en 1572 nacimientos
23 años      1 en 1381 nacimientos
24 años      1 en 1752 nacimientos
25 años      1 en 1336 nacimientos
26 años      1 en 1317 nacimientos
27 años      1 en 1270 nacimientos
28 años      1 en 1182 nacimientos
29 años      1 en 1143 nacimientos
30 años      1 en 685 nacimientos
31 años      1 en 756 nacimientos
32 años      1 en 734 nacimientos
33 años      1 en 507 nacimientos
34 años      1 en 392 nacimientos
35 años      1 en 282 nacimientos
36 años      1 en 269 nacimientos
37 años      1 en 192 nacimientos
38 años      1 en 148 nacimientos
39 años      1 en 126 nacimientos
40 años      1 en 80 nacimientos
41 años      1 en 76 nacimientos
42 años      1 en 52 nacimientos
43 años      1 en 49 nacimientos
44 años      1 en 31 nacimientos
45 años      1 en 35 nacimientos
46 años y más 1 en 33 nacimientos

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7 Respuestas

  • Hola, yo creo que me hubiera gustado saber, creo que el dr lo sospechaba pero no dijo nada.
    Una amiga me dijo que el dr cuando le dijo al nacer, tambien le dijo que ya lo sospechaba desde antes pero no dijo nada porque ya habia tenido otros casos donde se iban a abortar a houston.

    en fin, todo esto es un tema delicado,

    saludos,

  • Hola, pienso que es igual de dificil saber antes o despues del nacimiento. En mi caso me entere 3 meses antes y lo terrible para mi fue el enterarme de todas las posibles complicaciones de salud que estos bebitos pueden tener ya que yo no tenia ni idea de lo que era el sindrome de down. Yo tuve la suerte de contar con el apoyo de especialistas medicos en el Instituto Nacional de Perinatologia, desde diagnostico prenatal hasta el apoyo sicologico. En fin yo creo que muchas veces las cosas parecen ser peor de lo que son, yo soy madre soltera y primeriza y pense que todo con mi bebito iba a ser muy dificil pero la verdad es que no, creo que nuestro mismo instinto o amor por ellos nos va haciendo mas facil el camino.

  • Hola Alicia, en mi caso, el dr. con el que iba primero no creo que haya sospechado nada, es mas, ni siquiera se dió cuenta de la atresia intestinal que traía Benjamín, pero el segundo, quien me hizo el ultrasonido en 4D estoy segura que sí se dió cuenta pero no me dijo nada, porque su enfermera me dijo pero en su momento yo no lo capté.

    Hola Elisa, definitivamente yo tambien creo que es igual de difícil recibir la noticia, pero creo que la diferencia radica en que cuando ya tu bebé está afuera y puedes abrazarlo y besarlo, te das cuenta mas pronto de lo que uno imagina que las cosas no son tan oscuras, que tan solo verlo sonreir hace que valga la pena todo y ese fantasma del síndrome de down poco a poco pasa a ser algo de todos los días y disminuye de tamaño, eso creo yo…

    Saludos a las dos.

  • Buen dia.
    Me podrian decir en donde realizan el examen FISH en Mexico DF.
    Gracias.

    • Hola Elsa, bienvenida a este blog, antes que nada me imagino que si estas buscando un lugar en donde realicen la prueba Fish es porque seguramente estás embarazada y hay alguna duda acerca de la condición de tu bebé, y si diste con este blog es porque seguramente tienes sospechas de que pudiera tener Síndrome de Down.
      Me gustaría invitarte a que independientemente de si te realizas la prueba y de los resultados de ésta te informaras un poquito acerca del Síndrome de Down, sobre todo platica con quienes ya estamos involucrados en el tema, los que tenemos una personita con Síndrome de Down en casa podemos contarte nuestra experiencia para que sepas que no todo es oscuro como quizá ves tu panorama ahora, ellos son personas que sienten y piensan igual que el resto, piensa antes de tomar cualquier decisión el porqué de tu interés en esta prueba, que harás si sale positiva, recuerda antes que nada que es TU HIJO y te amará independientemente de su condición, si quieres platicar más a fondo estoy para servirte.
      Encontré este laboratorio en el DF que realiza la prueba.
      CITOGEN
      Versalles No.35 Despacho 602 Colonia Juárez México, D.F. C.P. 06600 Teléfono / Fax: 5703.3255

  • Hola!
    De favor, requiero saber qué escuelas de gobierno o particulares ofrecen atención y cuidado desde bebes a chiquitos con sindrome de down. Por favor oriéntenme
    Gracias

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