Creciendo… con síndrome de Down

Cuando se descubre que estamos embarazados (y digo embarazados porque, al menos en mi caso, el papá vive el embarazo como si fueramos uno solo) primero es una sorpresa, ya sea porque confirmar algo que se planeó con anticipación o porque nos tomó por sorpresa (ésta última fue mi situación con mis dos embarazos, no fueron planeados pero sí muy deseados y amados), segundos después de digerir la noticia empezamos con las cuentas, cuando nacerá?, los nombres, la ropa y todo lo necesario para recibir lo mejor posible a ese pequeñito que está por llegar a cambiar nuestras vidas.tareas.jpg

Las primeras preguntas que recibimos después de las felicitaciones por la noticia del embarazo, y que prefieres… niño o niña? típica respuesta: lo que sea mientras nazca sano. Y esas son palabras que se pasean por nuestros pensamientos cuando recibimos a un hijo con síndrome de Down, que hice mal? porque nació así? porque a él? porque a mí? que hago? como lo ayudo? etc, etc etc…

Lo cierto es que siguen siendo nuestros hijos, a quienes esperábamos con ansias, con sueños, con ilusiones y un cromosoma de más no hace la diferencia, o pensandolo bien, sí! hace la diferencia!, nos hace respetarlos más y ver con lupa cada mínimo detalle de su crecimiento, sus logros tienen más significado porque luchamos con ello día a día, desde el momento de su nacimiento, para que logren todo y cuando van creciendo y vemos hacia atrás, podemos suspirar y darnos cuenta que crecen igual al resto de los niños, sí, quizá en algunas cosas les tome un poquito más de tiempo y esfuerzo, pero al final consiguen todo.

En unos días (3 para ser precisos) Benjamín cumplirá 6 años! aún no lo puedo creer, y sí, sé que cada año digo lo mismo, pero es que el tiempo se ha pasado volando. Los miedos han desaparecido, él me ha enseñado el camino que hay que seguir, en algunas ocasiones él es quien marca la pauta y yo sigo, en otras yo tengo que empujarlo tantito aunque se resista un poco, sé que aún tengo algunas preocupaciones por el futuro, pero tengo confianza en mi hijo, sé que va a conseguir todo lo que se proponga y nosotros, su familia, estaremos siempre para apoyarlo, para ayudarlo.

Los niños con síndrome de Down también crecen y es maravilloso verlos crecer, ganar independencia, ser cada día más autosuficientes, aprender en la escuela lo que los demás aprenden…. poco a poco nos enseñan a confiar en ellos con cada esfuerzo que hacen día a día.

Hoy solo puedo dar las gracias a Dios por permitirle vivir y estar a mi lado, por esa sonrisa y esos abrazos que desarman a cualquiera, por esas escasas palabras que día a día incrementan con orgullo, incluso tengo que agradecer por esa necedad y obstinación que hacen de su personalidad un ser fuerte, porque ahora y más adelante eso le dará carácter para vencer obstáculos y demostrar a quien sea que él puede!. Benjamín, eres nuestro orgullo, te amamos!!!!

¿Te gusto?

5 Respuestas

Deja un Comentario